
La foto de la derecha ocupó las páginas de la mayoría de periódicos a principios de semana. Fue verla y pensar inmediatamente en Arcadi. En él y en aquella foto de Javier Bauluz con la que el bueno de Espada quiso
simbolizar (sé que a él le va a encantar que utilice esta palabra) la invasión de la ficción en el terreno reservado a la realidad.
Se ha vuelto previsible Arcadi, algo infinitamente mejor que convertirse en un converso o un maldito moderno. A lo mejor algún día reniega, eso sí que es romántico.
+El Mundo por dentro.
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