martes, 18 de noviembre de 2008
Cash
La despedida de Lobato y compañía:
La versión íntegra de Johnny Cash:
Otra colaboración con U2, The Wanderer, del disco Zooropa de los irlandeses:
Y, por último, otra rareza de Cash. Una versión del Personal Jesus de Depeche Mode:
domingo, 16 de noviembre de 2008
Bajarse del carro

Despojado de la bandera patria, Raúl se anudó bien al cuello la del equipo blanco, autoconvencido de encarnar todo lo que representa el Real Madrid. Apoyado además por una corte de propagandistas mediáticos, acapara funciones ajenas a su labor en el terreno de juego.
Dada la situación del Real Madrid, alguien debería acabar con el mesianismo de este tipo, poseedor de licencias infinitas para visitar al presidente y aconsejar los movimientos que debe dar el club. La entidad de La Castellana quema el talento mientras blinda a rémoras del pasado. Ahí siguen Raúl, Guti y Míchel Salgado, superpuestos sobre el resto por no se sabe qué razón sentimental. Dicen representar valores, y uno no sabe distinguir bien si esos valores son los del Real Madrid, los suyos propios o los que ellos mismos entienden como esenciales en el club. Mientras, te convences más de que viven en un estado policial basado en que lo que no encaja con ellos tampoco lo hace con el Real Madrid.
"Aquí mando yo", debería decirles alguien. Alguna persona que vele por el club. Y, entretanto, si se echa un vistazo al eterno rival, se comprueba cómo han sabido imponer una filosofía de club por encima de todo lo demás.
Cada vez entiendo más a la enorme parroquia de seguidores de Raúl. En un deporte en el que el talento es lo que marca la diferencia, él es como el resto -millonario, eso sí-, pero igual a los demás. Un buen futbolista, a secas, que usa como recurso principal lo que podría usar cualquier mortal: la lucha, el esfuerzo, la garra... El recurso de los que no tienen nada más que ofrecer. "Es uno de los nuestros", parecen corear los aficionados. Vela por ellos, mientras siguen alimentando al monstruo.
Igual es una coincidencia, o puede que tan sólo un alarde de oportunismo poe parte de los muchos chupópteros -ya me tardaba el soltarlo- que pueblan el pesebre del periodismo deportivo de este país, pero ya se empiezan a oír voces disidentes en el Raulismo oficial. Se empiezan a bajar del carro desde las radios y páginas de los diarios.
domingo, 2 de noviembre de 2008
31 canciones
Voy a cambiar por unas semanas los 'Momentos musicales' por otra sección musical, en este caso para hacer una selección de las canciones más especiales para mí.
Lo hago a raíz de un libro que acabo de leer y que me recomendó alguien que merece una confianza absoluta en estos casos. Se llama '31 canciones', de Nick Hornby. Es un ensayo en el que el autor inglés clasifica sus temas preferidos, por diferentes motivos; algunos casi místicos. Aparte de la curiosidad por conocer los gustos de Hornby, bastante previsibles si se le conoce, aunque introduzca alguna sorpresa, está la habilidad infinita de este escritor por enganchar con los asuntos más nimios.
La primera canción de mi lista es 'Cuando fuimos los mejores', de cuando Loquillo todavía rondaba con Los Trogloditas. Yo no seré tan profundo como Hornby y sólo diré que este tema se convirtió en un ritual de batalla para un grupo de amiguetes que, en alguna que otra ocasión, fueron los mejores.